Celebrado el 14 de Abril.
Manifiesto de la Plataforma Estatal de Ciudadanos Por la República para el 14 de Abril
Es hora de claridad y firmeza.
El régimen de la Transición ya no puede mantener su
pretendida fachada democrática; la deriva reaccionaria del Partido Popular y la
incapacidad estructural del PSOE para frenarla demuestran que por debajo de las
grandes palabras se esconde la herencia
de la dictadura: una soberanía nacional limitada, sometida a los Estados
Unidos, un poder económico y unas clases dirigentes envilecidas por
la impunidad obtenida en la transición.
El jefe de estado es incapaz de condenar
los crímenes franquistas y todo el sistema legal actual mantiene su
continuidad, hasta el punto de que los Tribunales que asesinaron a cientos de
miles de ciudadanos siguen siendo considerados legítimos. La tarea de construir
y desarrollar un presente y un futuro sobre los principios y valores
republicanos se muestra imposible con una derecha que habita en el revisionismo
franquista, una iglesia reaccionaria y una izquierda oficial cómplice de la
transición.
El espacio de la izquierda sólo puede
reconstruirse de forma explícitamente republicana. no hay ya proyecto de
izquierda creíble que no se base en el rechazo de la transición y la condena de
la impunidad.
El espacio republicano es amplio, es
plural, lo es ideológica y territorialmente, consideramos que esa pluralidad
republicana es precisamente una de sus grandes fortalezas. Tarea de todos debe
ser vertebrar y coordinar el espacio republicano, por encima de diferencias
menores, unidos por los valores democráticos y la solidaridad.
La bandera tricolor es la única que ondea
sin problemas en todo el estado, abrigada en las esperanzas de cada día mas
ciudadanos. Es la expresión de un sentimiento muy profundo, de una ilusión de
transformación rotunda. Solamente una república democrática, con la riqueza de
la nación puesta al servicio de la mayoría, basada en el libre ejercicio de la
soberanía popular, una república de trabajadores por encima de fronteras artificiales,
donde todos los pueblos y nacionalidades puedan
expresarse desde la libertad y la
soberanía, puede permitirnos afrontar el duro reto del futuro.
Son tiempos difíciles, de ascenso de poderes imperiales y
que niegan el derecho internacional y extienden la guerra, el asesinato, la
tortura, el genocidio, tiempos con un miedo creciente a la democracia y a los
pueblos como vemos en una Unión Europea contraria a una verdadera constitución
continental, tiempos de neoliberalismo rampante y destrucción de conquistas
sociales que costaron años de lucha y sufrimiento, tiempos de saqueo del
planeta hasta que la amenaza alcanza hoy a la propia supervivencia de la
humanidad como demuestra el ya indiscutible cambio climático.
La lucha por la República es una apuesta por el futuro.
Desde abajo, en libertad, en solidaridad, rompiendo ataduras y mordazas. Bajo
la bandera de Abril, saldremos a la calle a dejar bien claro que sólo el pueblo
es dueño del futuro.
¡¡Viva la III
República!!
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