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| La Iglesia redobla sus presiones sobre los profesores de Religión |
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| martes, 19 de febrero de 2008 | |
Los docentes denuncian que la Conferencia Episcopal examina su "moralidad"Los profesores solicitan al Gobierno que revise los acuerdos con la Santa Sede
Para impartir Religión ya no basta con acreditar la formación pedagógica y teológica. Desde 2007, la Conferencia Episcopal impone a los maestros requisitos morales y de fe que atañen a su vida privada a través de la modificación de la Declaración Eclesiástica de Idoneidad (DEI), el certificado para poder dar la asignatura. Docentes bautizados La Iglesia quiere controlar que los profesores sean católicos. Para ello, les pide la partida de bautismo, pero algunos de ellos se resisten por considerarlo inaceptable. Según la nueva certificación, los obispos vigilarán que lleven una vida "basada en consideraciones de índole moral y religiosa". El presidente de FEPER, Rafael Ramírez, consideró estos requisitos un "atropello" a la Ley de Ordenación de la Educación (LOE), que hace referencia a la formación académica, teológica y pedagógica que se debe requerir a los docentes, pero no a cuestiones morales. Esta asociación de profesores exigió al Gobierno que "revise con total seriedad las relaciones del Estado con la Santa Sede" por entender que la Iglesia vulnera sus derechos humanos. No obstante, el Ejecutivo reconoció en una respuesta parlamentaria que la autoridad de la confesión religiosa es la competente para declarar la idoneidad de los maestros de la asignatura. Catequismo o enseñanza Además de esta potestad, la jerarquía eclesiástica se ampara en una sentencia del Tribunal Constitucional de febrero de 2007 que afectó a una maestra de Canarias a la que no renovó la plaza docente porque mantenía una relación afectiva con un hombre que no era su marido. FEPER cree que el Tribunal confundió docencia y fe en el fallo. Según el presidente de la asociación, enseñar Religión implica explicar cultura religiosa, pero "en ningún caso" es una catequesis del credo católico. "En los centros públicos no se puede adoctrinar. Eso lo pueden hacer las parroquias, pero en la escuela es inconstitucional", recordó. La jerarquía eclesiástica ya presionó a los maestros de Murcia la pasada Navidad con una carta en la que les advertía: "Nunca olvidéis quién os elige, quién os llama, quién os manda y quien, si se diera el caso, os podría cesar: La Iglesia". Los docentes reivindicaron ayer su condición de "trabajadores públicos de un Estado aconfesional" y recordaron que la Administración es quien paga sus nóminas. |
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| Sobre el escape en la central nuclear de Ascó |
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El incidente nuclear de Ascó, ocultado a la población durante largos meses, es otra prueba más ( ¡por si hubiera pocas! ) de la inmensa distancia que existe entre unos políticos guiados en sus pasos por sus asesores de marketing, vendidos como productos, vendidos como la mercancia que son, y las masas de ciudadanos retraídos de la política, abandonada resignadamente en las manos de sus "representantes electos", ciudadanos impedidos por la fuerza de los hechos de la gestión de sus propios asuntos, despojados del control sobre su vida. Si diariamente existen miles y miles de incidentes que demuestran esto (desde la violencia ejercida en los accidentes laborales hasta el empobrecimiento y la penuria cultural) sólo es cuando la magnitud del suceso (Prestige, envenenamiento masivo por aceite de colza...) amenaza directamente la salud de millones de personas cuando se nos presenta en toda su crudeza el desprecio que los representantes políticos de los que auténticamente gobiernan sienten por esas masas átonas y despolitizadas, obligadas a un bipartidismo en el que el sentido del voto viene orientada por la búsqueda del llamado "mal menor". Triste panorama, desde luego. |
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