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Esta
mañana ha ingresado en prisión «Franki», el joven independentista
catalán que descolgó la bandera española de la Casa Consitorial de
Terrassa. / Todos los grupos municipales excepto el del Partido Popular
han mostrado su solidaridad con el muchacho, cuya pena consideran
desproporcionada y extemporánea.
El
joven catalán condenado por ultrajes a España tras arriar la enseña
monárquica que se encontraba en el balcón del Ayuntamiento de Terrassa
(Barcelona), tras un proceso judicial que se ha extendido durante cerca
de cuatro años, fue encarcelado esta mañana, tras comunicar formalmente
a las autoridades locales la decisión adoptada por el Tribunal Supremo,
quien decidió hace unos días inadmitir —sin pronunciarse— a trámite el
recurso de la defensa, ratificando así la condena impuesta a dos años y
siete meses de cárcel.
El joven fue detenido esta mañana por efectivos de la
policía autonómica catalana —una unidad de los Mossos d’Esquadra— y
trasladado a la cárcel Modelo de Barcelona, donde ingresó pasadas las
doce del mediodía.
Nada más saberse la noticia, algo más de un centenar de
personas se han concentrado espontáneamente ante las puertas de la
cárcel, a modo de protesta por la decisión judicial.
En medios cercanos a la defensa de «Franki», el
procedimiento utilizado por la Administración del Estado ha causado
cierto estupor, dado que en lugar de una detención policial forzada, se
esperaba más bien que la emisión de una notificación escrita, a la que
el joven hubiera podido responder sin tratar de evadir la acción de la
Justicia —se trata de un trabajador, con familia y un más que
considerable arraigo en la zona, que además ha respetado puntualmente a
los anteriores llamamientos— por lo que las posibilidades de fuga
resultaban muy remotas.
Precisamente en estos días, la defensa de «Franki» se
encuentra ultimando los términos del recurso que se presentará ante el
Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, acción legal que se
esperaba, pudiera impedir el ingreso en prisión.
El jueves pasado, un centenar de personas se
congregaron frente al Ayuntamiento de Terrasa, para mostrar su apoyo al
joven, portando pancartas en las que se podía leer: «Franki se queda en
casa».
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